¿Qué sueñan los pulpos? Las imágenes que muestran cómo cambian de color mientras duermen.

El océano sigue siendo el mayor laboratorio de misterios del planeta. Entre sus habitantes más enigmáticos se encuentran los cefalópodos, criaturas que parecen sacadas de una novela de ciencia ficción debido a su inteligencia y fisionomía. Recientemente, el interés científico se ha volcado hacia un fenómeno visualmente impactante: el sueño de los pulpos. A través de grabaciones en alta definición, investigadores han observado cómo estos animales atraviesan transformaciones cromáticas drásticas mientras descansan, lo que ha disparado preguntas sobre si realmente poseen una vida onírica.

Lo que antes se consideraba un simple estado de quietud ha resultado ser un proceso biológico extremadamente activo. Un pulpo dormido no es simplemente un animal inerte; es un lienzo vivo donde se proyectan procesos neuronales que la ciencia apenas empieza a descifrar. Los videos virales de pulpos cambiando de gris a blanco, y luego a destellos de color púrpura o marrón mientras duermen, no son solo un espectáculo visual, sino la prueba de una complejidad mental que desafía nuestra comprensión de la evolución.

El fascinante sueño de los pulpos: ¿Qué sucede bajo el agua?

Investigaciones lideradas por científicos como Silvia Medeiros, del Instituto del Cerebro de la Universidad Federal de Rio Grande do Norte en Brasil, han identificado que estos animales poseen dos estados de sueño claramente diferenciados. El primero es el llamado “sueño tranquilo”, donde el animal permanece inmóvil, con las pupilas cerradas y una coloración pálida y uniforme. En esta etapa, el pulpo parece estar en un estado de desconexión profunda con el entorno, similar al sueño profundo en los seres humanos.

Sin embargo, lo que realmente ha cautivado a la comunidad científica es el “sueño activo”. Durante esta fase, que suele durar apenas un minuto, el animal experimenta movimientos rápidos de los ojos, contracciones en las ventosas y, lo más sorprendente, cambios dinámicos en el color y la textura de su piel. Este fenómeno ha llevado a establecer comparaciones directas con la fase REM (Rapid Eye Movement) de los mamíferos, el estado en el cual los humanos experimentamos los sueños más vívidos y narrativos.

Lo interesante es que este sueño de los pulpos ocurre de manera cíclica. Según las observaciones publicadas en la revista iScience, la fase activa se repite aproximadamente cada 30 o 40 minutos de sueño tranquilo. Esta estructura cíclica sugiere que el descanso de los cefalópodos no es un proceso lineal, sino una alternancia organizada de estados que cumplen funciones biológicas críticas, posiblemente relacionadas con la consolidación de la memoria o la regeneración neuronal.

La ciencia detrás de los cambios de color nocturnos

Para entender por qué cambian de color, debemos mirar los cromatóforos. Estos son órganos diminutos en la piel del pulpo que contienen pigmentos y están rodeados por músculos controlados directamente por el sistema nervioso central. En el sueño de los pulpos, la activación de estos cromatóforos parece ser un reflejo de descargas neuronales internas. Si bien en estado de vigilia el pulpo usa estos colores para camuflarse o comunicarse, durante el sueño activo parece no haber una función externa inmediata.

Una hipótesis plantea que estos cambios de color podrían ser una suerte de “repaso” de las experiencias vividas durante el día. Los investigadores han observado patrones que se asemejan a los que el pulpo utiliza cuando está cazando o cuando intenta esconderse de un depredador. Esto ha llevado a algunos a especular que el animal podría estar procesando información visual o motora, aunque aún no ha sido confirmado si esto constituye un “sueño” con estructura narrativa como la nuestra.

Lo que sí está comprobado es que el control de los cromatóforos durante el sueño activo es involuntario pero organizado. No se trata de un caos de colores sin sentido, sino de patrones reconocibles que se activan y desactivan en ráfagas breves. Los científicos del Instituto de Ciencia y Tecnología de Okinawa (OIST) en Japón también han profundizado en este estudio, utilizando técnicas de imagen avanzadas para monitorear la actividad cerebral simultáneamente con los cambios de piel, confirmando que el cerebro está “encendido” mientras el cuerpo descansa.

Convergencia evolutiva: ¿Soñamos igual que los pulpos?

Uno de los puntos más reveladores de estos estudios es el concepto de evolución convergente. Los pulpos y los humanos se separaron evolutivamente hace más de 500 millones de años. Sin embargo, ambos han desarrollado sistemas de sueño complejos con fases activas y tranquilas. Esto sugiere que el sueño estructurado es una característica fundamental de los sistemas nerviosos complejos, independientemente de si el organismo vive en la tierra o en las profundidades del océano.

Aunque es tentador afirmar que los pulpos sueñan con cazar cangrejos o explorar arrecifes, los investigadores son cautelosos. El término “soñar” implica una experiencia subjetiva que es muy difícil de probar en otra especie. No obstante, la similitud fisiológica entre el sueño de los pulpos y el sueño REM humano es tan estrecha que resulta difícil ignorar la posibilidad de algún tipo de experiencia sensorial interna durante esos breves segundos de explosión cromática.

La autoridad científica de estos hallazgos reside en que no se basan en anécdotas, sino en el análisis riguroso de la actividad electrofisiológica y el comportamiento observable en entornos controlados de laboratorio. Las publicaciones en revistas de alto impacto como Nature Communications respaldan que la complejidad del cerebro de los cefalópodos —que cuenta con unos 500 millones de neuronas— es suficiente para soportar estados de conciencia y descanso altamente sofisticados.

El misterio de la fase activa en el sueño de los pulpos

Durante el sueño activo, los pulpos muestran comportamientos que van más allá del color. Sus mantos se contraen, sus tentáculos se agitan levemente y su respiración se vuelve irregular. Estos signos son indicadores universales de un cerebro que está procesando información a gran velocidad. En los humanos, la fase REM es crucial para la salud mental y la estabilidad emocional; en los cefalópodos, podría tener un papel similar en el mantenimiento de sus complejas capacidades cognitivas.

Es importante destacar que el sueño de los pulpos también sirve como un mecanismo de protección. Aunque parecen vulnerables durante el sueño profundo, la fase activa permite breves momentos de alerta sensorial. Los investigadores han notado que es mucho más difícil despertar a un pulpo durante el sueño tranquilo que durante el sueño activo, lo que refuerza la idea de que la fase de colores es un estado de semi-conciencia o actividad mental intensificada.

Lo que los científicos han observado es que, si se priva a los pulpos de su sueño activo, estos muestran una especie de “rebote” en las sesiones posteriores, pasando más tiempo en fase activa para compensar la pérdida. Este comportamiento es idéntico al observado en humanos y otros mamíferos, lo que subraya la necesidad biológica de este estado. La ciencia continúa trabajando para determinar si los patrones de color específicos que vemos en un pulpo dormido corresponden realmente a recuerdos específicos de su día a día.

FAQ

¿Realmente sueñan los pulpos? Aunque no se puede confirmar una experiencia subjetiva, los científicos afirman que los pulpos experimentan un estado de “sueño activo” muy similar a la fase REM humana.

¿Por qué cambian de color mientras duermen? Los cambios de color son el resultado de ráfagas de actividad neuronal que activan los cromatóforos de la piel de forma involuntaria durante el sueño activo.

¿Cuánto tiempo duerme un pulpo? Los pulpos pasan gran parte del día descansando, alternando ciclos de sueño tranquilo y activo que duran varios minutos cada uno.

¿Qué es el sueño tranquilo en los pulpos? Es una fase de descanso profundo donde el animal permanece pálido, inmóvil y muestra una respuesta muy baja a estímulos externos.

¿Qué similitud tiene con el sueño humano? Al igual que nosotros, los pulpos tienen un sueño bifásico (tranquilo y activo), lo que sugiere una evolución paralela de cerebros complejos.

¿Pueden camuflarse mientras duermen? Generalmente pierden el camuflaje activo y se vuelven pálidos, aunque en la fase de sueño activo pueden mostrar patrones de camuflaje de forma involuntaria.

¿Qué científicos han estudiado este fenómeno? Destacan las investigaciones de Silvia Medeiros en Brasil y Sam Reiter en el Instituto de Ciencia y Tecnología de Okinawa, Japón.

¿Se mueven los pulpos al dormir? Sí, durante la fase activa pueden mover los ojos, contraer sus ventosas y agitar levemente sus tentáculos.

¿Qué pasa si un pulpo no duerme bien? Al igual que otros animales, sufren de falta de descanso y tienden a compensar la falta de sueño activo en sus siguientes periodos de reposo.

¿Es peligroso para ellos cambiar de color al dormir? En la naturaleza, esto podría exponerlos a depredadores, por lo que suelen buscar grietas o refugios seguros antes de entrar en estas fases de sueño.

Fuentes

Nature Communications — Wake-like skin patterning and neural activity during octopus sleep https://www.nature.com/articles/s41467-023-39327-4

iScience — Cyclic alternation of quiet and active sleep states in the octopus https://www.cell.com/iscience/fulltext/S2589-0042(21)00191-7

Okinawa Institute of Science and Technology (OIST) — Octopuses have two alternating sleep states similar to humans https://www.oist.jp/news-center/press-releases/octopuses-have-two-alternating-sleep-states-similar-humans